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Análisis social y político · Venezuela y el mundo

Medios y desinformación Detrás del titular

La desinformación no busca que creas una mentira, sino que dudes de todo

Cuando todo parece falso, gana quien tiene más poder para imponer su versión

Por Redacción Polisferencia Publicado el 2 min de lectura

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Un globo de mensaje del que cuelga un anzuelo dorado.
Ilustración: Polisferencia

Se suele pensar que la desinformación funciona como una mentira bien contada: alguien inventa algo y otros lo creen. Esa versión se queda corta. La desinformación más eficaz no pretende que creas una cosa concreta, sino que dejes de confiar en cualquier fuente. Su objetivo no es convencer, sino agotar.

Una manguera, no un francotirador

En 2016, dos investigadores de la RAND Corporation, Christopher Paul y Miriam Matthews, describieron un modelo de propaganda al que llamaron «manguera de falsedades». Sus rasgos: muchos mensajes, por muchos canales, repetidos sin descanso y sin ningún compromiso con la coherencia. Contradecirse no es un problema; es parte del método. La meta es ocupar todo el espacio.

Frente a ese caudal, la verificación llega tarde. Desmentir una afirmación toma horas; producir diez nuevas, minutos. Cuando el desmentido aparece, la conversación ya está en otra parte.

El cansancio como objetivo

Hannah Arendt ya había observado, al estudiar los totalitarismos del siglo XX, que la propaganda podía llevar a las masas a creer todo y nada a la vez. El cinismo resultante no es un efecto secundario: es el resultado buscado. Una sociedad que sospecha de todo no se organiza alrededor de ningún hecho compartido.

Lo que se diceEl problema de la desinformación es que la gente cree mentiras.

Lo que hay detrásEl problema mayor es que deja de creer en cualquier cosa, y entonces gana quien tiene más poder para imponer su versión.

Cómo defenderse sin volverse cínico

  • Pregunta por la fuente primaria. Un dato sin origen es una opinión con números.
  • Desconfía de la urgencia. Lo que exige que lo compartas ya rara vez soporta una segunda lectura.
  • Distingue la duda del cinismo. Dudar es pedir pruebas; el cinismo es negarse a aceptarlas.

Una duda con método

La respuesta a la desinformación no es creer menos, sino creer mejor: con fuentes, con contexto y con la disposición a cambiar de opinión cuando cambia la evidencia. La duda sistemática es la herramienta del análisis; la duda indiscriminada es la victoria del propagandista.

Referencias

  1. Arendt, H. (1951). The Origins of Totalitarianism. Harcourt, Brace and Company.
  2. Paul, C. y Matthews, M. (2016). The Russian “Firehose of Falsehood” Propaganda Model. RAND Corporation.

Sobre la autoría

Redacción Polisferencia

Las piezas sin firma son de la redacción: Polisferencia habla como medio, con fuentes verificadas y la separación entre hechos y opiniones que exige su política editorial.

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